Monday, May 04, 2009

Llovió y siete torres eléctricas comprometidas por el agua... el temblor fue opcional

La tierra tembló. De eso y de las consideraciones técnicas se han encargado los medios. Eso ya no es noticia.


Lo que si es noticia es nuestra pasividad. Si, sé que hay quienes ya no consideran eso noticia... incluso yo me incluía en esa lista. Pero no: la noticia es que nuestra pasividad transcurra segundo a segundo. Esa es la más grave noticia.

El día de hoy el presidente de Edelca, Hipólito Izquierdo (le hace juego su apellido a esta parafernalia de gobierno), anunció que habrá racionamiento eléctrico en la Gran Caracas. Apuesto a que esa noticia no la leyó, verdad? Pues si, el reacionamiento es debido a que en la noche del domingo hasta 7 torres eléctricas sufrieron daños estructurales que compromenten y obligan a su reparación con el consecuente corte eléctrico. La razón no es el temblor como pudiera uno pensar, razón importante (y que yo mismo excusaría) sino las lluvias. Si, ese elemento natural que se mantuvo con cierta abundancia ayer ocasionó deslizamientos que comprometieron estas torres.

Ahora, una buena pregunta es... ¿por qué no se tomaron las medidas pertinentes? ¿Es que acaso no se está haciendo mantenimiento adecuado a las líneas de transmisión? Una falla del tipo que mencionan no es del tipo súbita sino gradual, siempre hay indicios. Pero no hay ni siquiera un plan decente de contingencia. Siete torres, señores, fueron comprometidas por una lluvia... Imagino que si volviese una vaguada como la que destruyó la Guaira nos quedaríamos en la época de las cavernas.

Y se cayó también un helicóptero, de esos que costaron una chola de real que bastante que pudo ser usado para abastecer un hospital como el clínico, el Luciani o el Perez Carreño, pero que fue comprado a los Rusos como nuevo siendo de segunda (quizás quinta) mano. Y ya van varios que se caen, sin entrar en combate, sin ser sometidos a verdadero estress. Son apenas máquinas "para mostrar", sin poder bélico más que el de la intimidación a ciudadanos cobardes, incautos e incultos, porque a los verdaderos señores de la guerra no intimidan las pistolas sino las balas, y estos aparatos lo que tienen es polvo en sus cañones.

¿Es este el país que queremos? Un país donde se botan millardos de dólares en armamento contra un enemigo inexistente ¿por qué botar dinero en vez de capacitar y dotar a policías para combatir al verdadero azote que es el hampa?

Lo del temblor de hoy es apenas un preludio, así como los apagones. Al paso que vamos, veremos si el gran apagón nacional llega antes que el gran terremoto. O nos destruye el chavismo o la naturaleza, pero realmente estoy convencido de que nuestro país está condenado a la perdición.